PEPs: quiénes son, cómo identificarlos y qué hacer
Si leíste nuestra guía sobre qué es la SENACLAFT y ya sabés que sos sujeto obligado, probablemente te encontraste con un término que aparece en todas las normativas de compliance: PEP o Persona Políticamente Expuesta.
Pero, ¿quiénes califican exactamente como PEP en Uruguay? ¿Qué pasa si un cliente resulta ser PEP? ¿Tenés que rechazarlo? En esta guía te explicamos todo lo que necesitás saber para cumplir con la normativa sin complicaciones.
¿Qué es una Persona Políticamente Expuesta?
Una Persona Políticamente Expuesta (PEP) es alguien que ocupa o ha ocupado funciones públicas destacadas, ya sea en Uruguay o en el extranjero. La lógica detrás del concepto es simple: estas personas tienen acceso a recursos del Estado y poder de decisión, lo que las expone a mayores riesgos de corrupción y lavado de activos.
Según el Decreto 379/018 que reglamenta la Ley 19.574, los PEPs no son clientes prohibidos, pero sí requieren un nivel de escrutinio mayor. La normativa uruguaya exige aplicar debida diligencia reforzada cuando tu cliente, su beneficiario final, o personas cercanas a ellos califican como PEP.
Categorías de PEPs según la normativa uruguaya
La definición oficial de PEP en Uruguay está establecida en el artículo 20 del Decreto 379/018 y abarca varias categorías que todo sujeto obligado debe conocer.
PEPs nacionales
En el ámbito del Poder Ejecutivo, califican como PEP el Presidente y Vicepresidente de la República, los Ministros y Subsecretarios de Estado, y los Directores de Entes Autónomos y Servicios Descentralizados.
En el Poder Legislativo, son PEP los Senadores y Diputados, tanto titulares como suplentes. En el Poder Judicial, los Ministros de la Suprema Corte de Justicia, del Tribunal de lo Contencioso Administrativo, y del Tribunal de Cuentas.
También califican los Intendentes, los miembros de las Juntas Departamentales, los Alcaldes y los miembros de los Concejos Municipales. A nivel de organismos de control, son PEP los Fiscales de Corte, los Procuradores del Estado en lo Contencioso Administrativo, el Fiscal de Gobierno, y los directivos del Banco Central del Uruguay.
Los oficiales superiores de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional también están incluidos, al igual que los Embajadores y Cónsules.
PEPs extranjeros
La misma lógica aplica para funcionarios de otros países. Jefes de Estado o de Gobierno, ministros, legisladores, magistrados de altos tribunales, embajadores, y oficiales de alto rango militar de cualquier país son considerados PEPs extranjeros.
Según las recomendaciones del GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional), los PEPs extranjeros siempre deben ser tratados como de alto riesgo, sin importar el país de origen.
PEPs de organizaciones internacionales
También son PEP los directores, subdirectores y miembros de directorios de organizaciones internacionales como la ONU, el FMI, el Banco Mundial, el BID, y similares.
Familiares y asociados cercanos
Un punto crítico que muchos sujetos obligados pasan por alto: la condición de PEP se extiende a los familiares directos (cónyuge, padres, hijos, hermanos) y a los asociados cercanos. Un asociado cercano es cualquier persona que tenga relaciones comerciales o financieras estrechas con el PEP, como socios de negocios o personas que figuren como titulares de activos que en realidad pertenecen al PEP.
¿Cuánto tiempo dura la condición de PEP?
Según la normativa uruguaya y las recomendaciones del GAFI, una persona no deja de ser PEP inmediatamente después de abandonar el cargo público. El Decreto 379/018 establece que la condición de PEP se mantiene por un período posterior al cese de funciones.
La práctica estándar en Uruguay es considerar a alguien como PEP durante al menos dos años después de que dejó el cargo, aunque muchas empresas aplican criterios más conservadores de cinco años o más, dependiendo del nivel de riesgo del cargo que ocupó.
Qué hacer cuando un cliente es PEP
Identificar a un PEP no significa que debas rechazarlo como cliente. Lo que la normativa exige es que apliques debida diligencia reforzada, un proceso más riguroso que la debida diligencia estándar que explicamos en nuestra guía sobre sujetos obligados.
Aprobación de la alta gerencia
Antes de establecer o continuar una relación comercial con un PEP, la decisión debe ser aprobada por la alta gerencia de tu empresa. Esto no puede delegarse a niveles operativos; debe haber una decisión documentada de un directivo con autoridad suficiente.
Origen de fondos y patrimonio
Tenés que establecer razonablemente el origen de los fondos y del patrimonio del cliente. Esto implica ir más allá de la simple declaración jurada: debés obtener documentación que respalde cómo el PEP generó su riqueza y de dónde provienen los fondos que utiliza en la relación comercial.
Monitoreo intensificado
Las transacciones de clientes PEP deben monitorearse con mayor frecuencia e intensidad. Cualquier operación inusual o que no se corresponda con el perfil declarado debe disparar alertas y, potencialmente, un Reporte de Operación Sospechosa.
Actualización periódica
La información de clientes PEP debe actualizarse con mayor frecuencia que la de clientes estándar. Una buena práctica es revisar el perfil al menos una vez al año, verificando si el cliente mantiene su cargo público o si su situación patrimonial cambió significativamente.
Cómo identificar PEPs en la práctica
Identificar si alguien es PEP puede parecer simple en teoría, pero en la práctica presenta desafíos. Nadie llega a tu empresa diciendo "soy Persona Políticamente Expuesta".
Declaración del cliente
El primer paso es preguntarle directamente al cliente mediante un formulario de onboarding que incluya preguntas específicas: ¿Ocupa o ha ocupado un cargo público en los últimos años? ¿Tiene familiares directos que ocupen cargos públicos? ¿Tiene relaciones comerciales cercanas con funcionarios públicos?
El problema es que algunos clientes pueden no declarar esta información, ya sea por desconocimiento o intencionalmente.
Verificación contra listas
Por eso es fundamental complementar la autodeclaración con verificación contra bases de datos especializadas. Existen listas públicas y comerciales que recopilan información sobre funcionarios públicos de todo el mundo.
En Uruguay, la SENACLAFT publica regularmente actualizaciones sobre sujetos obligados y sus responsabilidades, pero no mantiene una lista pública de PEPs. A nivel internacional, organismos como el GAFI y la UNODC (Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito) proporcionan guías sobre identificación de PEPs.
Verificación continua
La verificación de PEP no es un evento único. Un cliente que hoy no es PEP puede ser nombrado ministro mañana. Por eso, el monitoreo continuo es esencial: tu proceso debe incluir re-verificación periódica de toda tu cartera de clientes contra listas actualizadas.
Señales de alerta con clientes PEP
Además de los controles formales, hay señales de alerta que deben disparar una revisión más profunda cuando tratás con PEPs.
Prestá atención si el nivel de riqueza del PEP no se corresponde con su salario público conocido, o si realiza operaciones a través de estructuras societarias complejas sin justificación clara. También es sospechoso si el PEP o sus familiares utilizan intermediarios para realizar transacciones que podrían hacer directamente, o si hay movimientos de fondos hacia o desde jurisdicciones de alto riesgo.
Si el cliente se muestra reticente a proporcionar información sobre el origen de sus fondos, o si la documentación presentada tiene inconsistencias, son señales claras de que algo puede estar mal.
El costo de no identificar PEPs
Como mencionamos en nuestra guía sobre la SENACLAFT, las sanciones por incumplimiento pueden alcanzar los 20 millones de UI. Pero el riesgo con PEPs va más allá de las multas.
Si tu empresa facilita —aunque sea involuntariamente— el lavado de dinero proveniente de corrupción, las consecuencias incluyen responsabilidad penal para directivos, daño reputacional severo (estos casos suelen tener cobertura mediática), y pérdida de relaciones bancarias y comerciales.
Varios casos de alto perfil en Latinoamérica involucraron a empresas que no identificaron correctamente a PEPs entre sus clientes, resultando en multas millonarias y procesos judiciales prolongados.
Conclusión
Identificar y gestionar clientes PEP no es opcional: es una obligación legal con consecuencias serias. La buena noticia es que con procesos claros y herramientas adecuadas, podés cumplir sin friccionar excesivamente la experiencia de tus clientes.
La clave está en automatizar la verificación inicial, documentar todas las decisiones, y mantener un monitoreo continuo. Un PEP bien gestionado puede ser un cliente tan valioso como cualquier otro; lo importante es conocer los riesgos y mitigarlos apropiadamente.
Si querés entender cómo vive este proceso alguien que es PEP, leé nuestra guía ¿Soy PEP? Qué significa y qué implica, escrita desde su perspectiva.
¿Necesitas automatizar la identificación de PEPs?
En Legaltalent ayudamos a sujetos obligados a identificar PEPs automáticamente contra listas globales actualizadas. Nuestra plataforma verifica en segundos si tu cliente, sus familiares o asociados aparecen en bases de datos de más de 200 países, y te alerta cuando hay cambios.
Comienza gratis y descubre cómo simplificar tu proceso de debida diligencia reforzada.